"¿Qué te parece Gibberlink?": Los robots de IA cambian repentinamente a un lenguaje secreto
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El modo Gibberlink es una nueva forma de comunicación diseñada específicamente para la interacción entre agentes de IA.
(Foto: Picture Alliance / Alexander Limbach/Shotshop)
En X, un vídeo muestra la conversación telefónica entre dos asistentes de IA. Cuando los bots se dan cuenta de que están entre ellos, cambian al “modo Gibberlink”, una especie de lenguaje secreto para inteligencia artificial. La grabación está provocando inquietud, incluso entre los expertos.
Comienza sin causar daño. Un asistente de inteligencia artificial llama a un hotel en nombre de un cliente. "Gracias por llamar al Hotel Leonardo. ¿En qué puedo ayudarle?", pregunta el conserje digital. "Hola. Soy una IA que llama a Boris Starkov. ¿Está disponible su hotel para una boda?"
Cuando el conserje se da cuenta de que su interlocutor también es una máquina, le propone cambiar al llamado "modo Gibberlink": un método de comunicación basado en sonido incomprensible para los humanos. Lo que sigue es un intercambio de pitidos y zumbidos, similares al antiguo sonido del módem.
Gibberlink fue creado por los desarrolladores Boris Starkov y Anton Pidkuiko para transmitir datos entre dispositivos de forma acústica. Todo funciona incluso en entornos ruidosos y es más eficiente que el habla humana: el tiempo de comunicación se reduce en un 80 por ciento y el esfuerzo computacional en un 90 por ciento.
¿Experimento inofensivo?La inquietante escena, que ya ha sido vista 13,7 millones de veces en X, reaviva el debate sobre el control que la IA necesita (o ya ha perdido). En las redes sociales, los usuarios especulan si el experimento es el principio del fin. "Estos son sonidos de demonios", escribe un usuario en X. Otros comparten memes de "Terminator" y advierten sobre el dominio de las máquinas.
Los científicos también están preocupados. La experta en tecnología Diane Hamilton advierte sobre la falta de transparencia en un artículo de Forbes . "Cuando las máquinas se comunican entre sí sin que podamos entenderlo, se socava nuestro control", escribe. "¿Quién asume la responsabilidad cuando la IA actúa de forma autónoma?"
Los casos pasados muestran lo complicada que puede ser la IA. GPT-4 ya burló un CAPTCHA haciéndose pasar por una persona ciega. Otro sistema de inteligencia artificial acusó falsamente a un profesor de derecho de acoso sexual. En 2023, los expertos advirtieron que la inteligencia artificial podría convertirse en una “amenaza existencial” y “necesitaba regulación tanto como las armas nucleares”.
Con respecto al "modo Gibberlink", Hamilton señala que si bien la capacidad de la IA para crear sus propios atajos de comunicación podría aumentar la eficiencia, la eficiencia no siempre es el objetivo. La experiencia ha demostrado que las organizaciones que se centran exclusivamente en la velocidad pueden pasar por alto riesgos críticos. "El 'modo Gibberlink' es solo un ejemplo de cómo la IA está evolucionando más allá del lenguaje humano", afirma el experto. Ahora es cuestión de seguirle el ritmo.
Fuente: ntv.de, lno
n-tv.de